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Agujero macular: cuando falta un trozo en el centro de lo que ves
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Suele ser un hallazgo casual, pero el agujero macular es una patología importante y tratarlo es una carrera contra el reloj. A menudo se descubre al cerrar el ojo sano: de repente te das cuenta de que falta el centro de la imagen o de que a las palabras les faltan letras.

Si te ha pasado algo así, sigue leyendo. Puede tratarse de un agujero macular, una lesión que tiene muy buen pronóstico cuando se trata a tiempo. El Dr. Gurjeet Jutley, oftalmólogo de Clínica Guirao en Murcia, te explica qué es, por qué aparece y cómo se trata.

¿Qué es un agujero macular?

La mácula es la zona central de la retina y mide apenas unos milímetros. Aun así, de ella depende la visión fina, la que usamos para leer, coser, reconocer caras o mirar la pantalla del móvil. En su centro está la fóvea, el punto de visión más nítida del ojo.

Un agujero macular es una pequeña rotura que atraviesa las capas de la retina justo en ese punto. Es diminuto, normalmente de menos de medio milímetro, pero está en el lugar más valioso del ojo. Aunque los nombres se parecen, no tiene nada que ver con la degeneración macular asociada a la edad: son enfermedades distintas, con tratamientos distintos.

¿Por qué se produce?

El interior del ojo está relleno de un gel llamado vítreo. Con la edad, ese gel se encoge y se va separando de la retina. En la mayoría de personas lo hace sin consecuencias, pero a veces queda pegado en el centro de la mácula y, al tirar, acaba abriendo un pequeño orificio.

Por eso el agujero macular es más frecuente a partir de los 60 años, y algo más en mujeres. También puede aparecer tras un traumatismo ocular o en personas con miopía alta. No se debe a nada que hayas hecho ni a forzar la vista.

Síntomas: cómo reconocerlo

El síntoma más característico es una zona borrosa, oscura o directamente vacía en el centro de la visión, mientras la visión de los lados sigue siendo normal. Muchos pacientes describen también que las líneas rectas se deforman o se estrechan hacia el centro, y que leer se vuelve cada vez más difícil.

Casi nunca afecta a los dos ojos a la vez. Por eso el ojo sano compensa durante semanas o meses, y el problema pasa desapercibido hasta que alguien se tapa el ojo bueno. Haz la prueba en casa: tapa un ojo, mira una cuadrícula o los azulejos de la cocina y repite con el otro. Si en el centro ves un hueco, una mancha o líneas deformadas, pide una valoración.

¿Cómo se diagnostica?

El diagnóstico se confirma con una tomografía de coherencia óptica (OCT), una prueba de pocos minutos, indolora y sin contacto con el ojo, que muestra en alta resolución las capas de la retina. La OCT permite medir el tamaño del agujero y distinguirlo de otras lesiones que se parecen, como los pseudoagujeros o los agujeros lamelares, que en muchos casos no necesitan cirugía.

¿Tiene tratamiento?

Sí. En fases muy iniciales, algunos agujeros se cierran solos y basta con vigilarlos. Cuando el agujero es completo, el tratamiento es quirúrgico: una vitrectomía. Durante la intervención se retira el vítreo que estaba tirando de la mácula, se libera la superficie de la retina y se rellena el ojo con una burbuja de gas que presiona suavemente los bordes del agujero mientras cicatriza.

Es una cirugía ambulatoria, con anestesia local y sedación. En los agujeros de aparición reciente, el porcentaje de cierre supera el 90 %. El gas se reabsorbe solo en unas semanas y el propio ojo lo sustituye por su líquido natural.

La recuperación: lo que conviene saber

Mientras haya gas en el ojo verás borroso, como a través de un nivel de agua que va bajando. Volar está totalmente prohibido mientras quede gas en el ojo, porque los cambios de altitud hacen que se expanda.

La visión mejora de forma progresiva durante semanas y meses. Si todavía no te has operado de cataratas, es habitual que la catarata avance después de una vitrectomía; es algo previsto que se resuelve con una cirugía de catarata cuando llega el momento.

¿Por qué no conviene esperar?

Cuanto más tiempo permanece abierto un agujero macular, más tiende a agrandarse y menos visión se recupera tras cerrarlo. Los agujeros operados en los primeros meses obtienen los mejores resultados. Por eso, ante cualquier cambio repentino en tu visión central, lo más sensato es pedir una revisión cuanto antes.

Pide tu valoración en Murcia

El Dr. Gurjeet Jutley se formó en el Moorfields Eye Hospital de Londres y fue consultor en el Oxford University Hospital. Hoy opera en Clínica Guirao, en el centro de Murcia, sin que tengas que desplazarte fuera de la Región. Si te has reconocido en este artículo, pide cita y te lo explicamos todo con calma.

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